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La Naturaleza de una Educación Cristiana Exitosa -parte 2-

>> 31.1.11

Mother and Child by Emil Österman


Seguimos, como les prometí, esta serie acerca de La Naturaleza de una Educación Cristiana Exitosa  basada en el sermón de Edward Bickersteth. En la primera parte tocamos el tema de los diferentes errores graves que como cristianos hacemos al educar a nuestros hijos, hoy vamos a ver de lleno la naturaleza de una educación cristiana exitosa.

El autor dice que no va a detenerse a tocar los dos temas que ya se dan por sentado que todo padre Cristiano enseña a sus hijos:  "pronta obediencia y honra a los padres"; sino que va a ahondar en esos puntos que están olvidados a causa de la negligencia.

1. El padre creyente debe conocer sus fundamentos; dígase la Palabra de Dios y las promesas que en ella se encuentran. Cuando conocemos lo que la Palabra de Dios dice entonces podemos construir sobre esos fundamentos con nuestras acciones y nuestra conducta consistente, a través de una vida de oración con fe y esperanza sabiendo que Dios no envía Su Palabra vacía. Éste es el principio y si no comenzamos aquí no podemos avanzar esperando tener éxito. Así que éste es un buen momento para considerar si estamos habitando en la Palabra de Dios; si la anhelamos y nos alimentamos de ella cada día. Es importante, como siempre, recordar que aquí no nos referimos a conocer dos o tres "promesas" fuera de contexto. DEBEMOS estudiar la Palabra, adentrarnos en ella, amarla, memorizarla.  (Cuando digo estudiar la Palabra me refiero a leer libros como éstos.)

2. Siempre debemos recordar que el origen y el fin de todo lo que hacemos está en las manos soberanas de Dios; la salvación de nuestros hijos no depende de nosotros sino de Dios.  El autor dice:

"Aquí (en Dios) está el origen; aquí está la fuerza que nos mantiene continuamente, aquí está el triunfo final de todos nuestros esfuerzos; y el cultivar el hábito de estar constantemente volteando a Dios, de depender en todo momento de Él a través de la oración diaria en cada instrucción que les demos, en cada plan que hagamos con ellos es el principio para obtener un buen fruto en sus vidas. La fe y las oraciones de los padres piadosos son escuchadas por Dios - Marcos 9: 23- 24"


3. Debemos de tener un sólo objetivo cuando educamos a nuestros hijos: su bien espiritual. En la educación de nuestros hijos debemos aplicar el principio bíblico, "busca primeramente el reino de Dios y su justicia". Esto debería influenciarnos  radicalmente cuando penamos en que ambiente los vamos a poner, en la compañía de que personas los vamos a dejar crecer; que libros vamos a poner en sus manos, que influencias vamos a permitir en sus mentes; que situaciones vamos a propiciar para que ellos vivan.  Mi hermana, Norma, hace siempre una pregunta en relación a las decisiones concernientes de sus hijos, "¿va a ser ésto bueno para su alma?" Creo que esa es una muy buena pregunta que deberíamos de considerar al educar a nuestros hijos.

4. Es necesario echar mano  cada día de los medios de la gracia que nos ha dado como la lectura de la Palabra, la oración, el examinarnos a nosotros mismos,  ir a la iglesia, etc. Pero lo más importante es "el inculcar constantemente la verdad divina que se halla en la Palabra de Dios"

"Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;
y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas."
Deut. 6: 6-9 
¿Qué has hecho hoy para obedecer este mandato?

5. La disciplina es de suma importancia, y no solamente en el sentido de detener un mal hábito o corregir un pecado, sino en el sentido positivo (que muchas veces dejamos a un lado);  es importante enseñarles a nuestros hijos a ser disciplinados, a tener un buen manejo del tiempo, a ser administrados en sus finanzas, a ayudar a otros, etc...

6. No debemos detener el castigo y siempre debe de ser dentro del parámetro Bíblico. Tengamos cuidado de hacer una distinción en como corregimos actitudes pecaminosas y como corregimos faltas normales de un niño. No podemos corregirlo de la misma manera por tirar un vaso de leche en la mesa que por haber mentido. Lamentablemente, nosotras mamás, parece que reaccionamos peor cuando se cae un vaso de leche o cuando olvidan guardar su ropa que cuando dicen una mentira. Nuestras prioridades muchas veces no están alineadas con la Palabra de Dios, sino con nuestra comodidad y nuestras propias conveniencias.

7. Debemos aprobar y propiciar lo que es bueno, justo, verdadero, hermoso, en fin, todo lo que promueva las virtudes bíblicas.

8. Debemos olvidarnos de pensar en las cosas grandes que el mundo puede ofrecer a nuestros hijos. Conseguir tener relaciones importantes, buscar conexiones de influencia y cosas semejantes son necedades. Cuando actuamos así, no estamos sino actuando bajo los principios que el mundo nos ha venido dictando y lo único que logramos, las mayoría de las veces, es poner a nuestros hijos en situaciones en las que su espíritu puede estar en peligro.

Recuerdo una familia que estaba convencida de que educar en casa era la mejor opción para sus hijos de acuerdo a las Escrituras; sin embargo, decidieron no hacerlo porque no querían perder las oportunidades de que sus hijos se relacionaran con gente importante e influyente en su ciudad y así los inscribieron a una escuela muy cara. El resultado después de varios años fue éste... sus hijos acabaron sumidos en el mundo de pecado en compañía de otros jóvenes ricos e influyentes.

9. Debemos actuar siempre consistentemente con los principios Bíblicos que predicamos. Debemos de comportarnos de tal manera que podamos esperar que sigan nuestro ejemplo, y cuando pequemos podemos arrepentirnos delante de ellos y de Dios y así aprovechar para predicarles el Evangelio.


Proveer a nuestros hijos de una educación cristiana es posible, pero requiere mucho más  de lo que generalmente los padres están dispuestos a dar. Requiere morir cada día a nuestros propios deseos y pasiones para dar nuestra vida -literalmente, minuto tras minuto- por ellos; ya sea en la convivencia, en la enseñanza, en la cocina, en el jardín, en el tráfico, en la lección de matemáticas o en nuestra recámara de rodillas.

Becky

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La Naturaleza de una Educación Cristiana Exitosa -parte 1-

>> 28.1.11

Me encontré con este sermón de  Edward Bickersteth publicado en Grace Gems, (una de mis páginas favoritas para encontrar y leer sermones y artículos puritanos reformados)  titulado Christian Parenting, y he decido hacer un sumario para ustedes.

La Lección de Johannes Weiland (Dutch, 1856-1909) (Image from artnet)


Primeramente vamos a considerar los errores que nos llevan al fracaso en la educación de nuestros hijos.

El autor nos recuerda, primeramente algo que generalmente no se menciona en los libros cristianos acerca de la educación de los hijos, y esto es que nuestros hijos han nacido en pecado. Por naturaleza son pecadores, hijos de ira. Partiendo  de este punto debemos reconocer que cualquier éxito en la educación de nuestros hijos se debe no a nosotros mismos, sino a la obra salvadora de Dios en ellos.

Los padres debemos, en obediencia a Dios, criar a nuestros hijos en el camino del Señor de acuerdo a los principios cristianos y  no a lo que el mundo nos dice que está bien o mal.

El autor menciona que muchos padres cometen un grave error cuando son indulgentes con sus hijos a causa de una idolatría por sus hijos. ¡Cuan cierto es esto! Lo hemos visto muchísimo, sobretodo en esta época en la que tanto énfasis se ha puesto sobre  la auto estima y este asunto de no llamarle la atención a los hijos para no aplastar su personalidad.

Un segundo error grave que el autor apunta es el de la inconsistencia de los padres en su conducta y conversación. ¡Qué importante que vivamos el Cristianismo que predicamos en nuestras propias casas!

El siguiente error grave que muchos padres cristianos cometen  es el permitir amistades que infectan el corazón de sus hijos. (Y aquí yo añadiría que para nosotros éste es uno de los puntos por el cual hemos decidido hacer Escuela en Casa; porque no podemos concebir que nuestros hijos pasen horas y horas; días tras días bajo la influencia de hombres y mujeres no creyentes)

Algunos otros padres excusan el comportamiento de sus hijos apuntando a la Soberanía de Dios. Esto no puede ser así. Un padre, por ejemplo nunca va a permitir que su hijo este rodeado de enfermedades infecciosas para luego decir que se enfermó a causa de la Soberanía de Dios. El creyente es responsable delante de Dios de criar a sus hijos en los caminos del Señor.
 
Otros simplemente desean que sus hijos sean piadosos, pero no dan su vida por sus hijos en el día a día. No hacen nada por el estado espiritual de sus hijos, no oran por ellos, no los instruyen en la Palabra, en la doctrina.  Y aquí yo añado lo siguiente, muchos creen  que con llevar a sus hijos a la iglesia una vez a la semana, orar antes de los alimentos, y ponerles un video de los "Veggie Tales" (que son un absurdo) en vez de que vean la caricatura de moda, están haciendo algo por ellos. Pablo estaba dispuesto a dar su vida por los creyentes, por sus hijos espirituales, ¿qué estamos dispuestos a hacer, a dar por nuestros hijos? Decimos que daríamos la vida misma por ellos ¿por qué no podemos darles momentos, minutos, horas reales? ¿por qué no podemos dejar a un lado nuestros propios intereses para sentarlos e instruirlos en la Palabra? ¿Por qué oímos decir con gran frecuencia a las mamás que necesitan un tiempo "para ellas" y luego hacen todo lo posible por tenerlo y sin en cambio, no las oímos decir que están dispuestas a dar ese tiempo y todos los demás con tal de poder inculcar más de la Palabra en el corazón de sus hijos? La madre de Timoteo es un buen ejemplo para nosotras, mamás, ella instruyó a su hijo en la Palabra de Dios, la única que puede hacernos sabios para salvación, y Dios obró en la vida de Timoteo por medio de esa Palabra implantada en su corazón desde su infancia.

Otro error es que padres cristianos ponen a sus hijos en un ambiente hostil hacia las cosas de Dios, pagan porque estén allí y luego oran para que sean guardados del mal. (Sí, esto también tiene que ver con otra razón por la cuál educamos en casa) Y añado lo siguiente: No entiendo porque muchos papás cristianos envían a sus hijos a ser "luz del mundo y sal de la tierra" a las escuelas cuando ellos no están preparados para pelear esas batallas.  En los ejércitos jamás se ve eso, ¡es contra la razón! ¿Quién va a mandar a un soldado a pelear a un campo de batalla cuando no conoce sus armas, no conoce el terreno del enemigo, cuando no ha recibido ningún entrenamiento? Nadie va a la guerra y al mismo tiempo aprende a como agarrar el rifle. Ese soldado estaría destinado a morir en el campo de batalla. ¿No será que estamos mandando a nuestros hijos a una muerte espiritual segura cuando desde pequeños los enviamos a las escuelas para "evangelizar" así como aquella desastrosa Cruzada de Niños (1212 d.C.)? Tengo más que decir al respecto, pero será para otro post.


Espero poder escribir este fin de semana, si el tiempo me lo permite, la siguiente parte de esta serie en la que hablaremos de  lo que es necesario que hagamos para tener éxito en la educación de nuestros hijos.

Becky

La Naturaleza de Una Educación Cristiana Exitosa -Parte 2-


 

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¿Cómo Guardas Un Momento Para Siempre?

>> 26.1.11

Mi hijo de casi 17 18 años me da un beso en la frente, mi hija busca mi mano y mi abrazo; otro hijo busca mi mirada y aún cuando es más alto que yo, nos damos uno y otro abrazo durante el día; la más pequeña, ni se diga,  a los siete años estar con mamá es insustituible.




Cada uno de estos momentos con mis hijos; ver sus ojos, tocar su cabello, sentir su esencia, ver sus sonrisas y sus juegos, la mesa después de desayunar, los juguetes en el piso, una mesa llena de libros y lápices y acuarelas; sus dedos tocando las notas del piano y llenando nuestro hogar de su música; los de ella rasgando las cuerdas de una guitarra y el gusto que es oírla,  ¿cómo puedes guardar estos momentos para siempre?



Lo he ido aprendiendo poco a poco, una cámara de fotos y un diario se han convertido en mis ojos, en mi cofre de tesoros.

La mayoría de nosotras, mamás,  no crecimos con una cámara en la mano, en el celular, en el bolsillo; las cámaras se sacaban cuando había una celebración especial. Hoy la tecnología nos hace mucho más fácil poder capturar momentos, no necesitamos tener una cámara sofisticada, ni mucho menos; lo que necesitamos es sacar la cámara, cuál sea que tengamos, y capturar momentos de todos los días.... ¿no es acaso cada día un día especial?, ¿No es acaso cada día que el Señor nos permite vivir uno digno de celebrar?



Cuando comencé a hacer esto descubrí belleza en los lugares más inesperados, la mesa después del desayuno, por ejemplo. De repente no era una mesa con trastes sucios para recoger, era un lugar en el que la luz brillaba perfectamente sobre los trastes, ¿cómo no capturar ese momento?, ¿cómo no querer recordar que una mesa de trastes sucios no es sólo eso, es mucho más? Es ahí en donde hacemos de nuestra familia algo único, es ahí en donde las platicas se vuelven más ricas, y en dónde nos deleitemos con la Palabra de Dios.



Cada momento es importante y poco a poco he ido aprendido que nuestra vida está hecha como los collares que hacen mi amiga Gaby y mi hermana;  cuenta por cuenta.... momento a momento, minuto a minuto. Cada uno es importante porque cada uno de ellos nos ha sido dado de parte de Dios;  porque en cada uno hay un aliento de vida que sale de nuestros pulmones y nadie tiene asegurado el siguiente respiro. Capturamos momentos cuando la luz entra en nuestro lente y capturamos momentos cuando con tinta escribimos en el papel lo que nos ha hecho sonreír, llorar, pensar, meditar... los plasmamos.  

No los dejamos ir.

Becky 

Te recomiendo leer también esta entrada en la que hablo de nuestro diario.

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Perdón... y punto.

>> 21.1.11



Ella viene y me pide perdón; le hemos enseñado a no dar excusas, a simplemente aceptar que algo ha estado mal y pedir perdón...

Pero, ¿por qué el parámetro que uso con ella, con él, no es el mismo que uso conmigo? A veces mido con una vara distinta sus acciones de la que uso para medir las mías. ¿En qué momento se me olvida que un hogar está formado de pecadores que necesitan gracia de principio a fin?

Ya  sabemos que es muy importante pedir perdón a nuestros hijos; lo hemos oído por todos lados, inclusive en el radio y en la tele. No es nuevo. Pero, ¿sabemos pedir perdón?

Lo más difícil no es pedir perdón, seguramente ya lo hemos hecho mil veces... lo difícil es saber pedir perdón. Estamos tan llenos  de nosotros mismos, de nuestros propios razonamientos que cuando venimos a pedir perdón lo hacemos con excusas, y siempre con excusas egoístas.

"Perdón por haberte gritado... pero si tú no me hubieras desobedecido no lo hubiera hecho"


"Perdón por haberte dicho esas palabras... lo que pasa es que ya van mil veces que haces lo mismo"


"Perdón por no haberte escuchado... pero es para que veas lo que se siente cuando alguien no te escucha"

"Perdón... pero tienes que entender que estoy cansada"

"Perdón, se que te ofendí.... pero tuve un día un muy difícil y me gustaría que me pensaras un poquito más en mi"


"Perdón... pero es que nadie parece entender que estoy en esos días"

¿Qué más?, ¿cuántas excusas más vamos a seguir diciendo?  Todas esas excusas invalidan nuestro "Perdón", lo hacen hueco, sin sonido, nulo,  como sombras en las que no hay luz.  Nuestros hijos, nuestro esposo, no se quedan con el perdón que salió de nuestra boca,  sino que se quedan con lo último que decimos que es algo en contra de ellos.

Si vamos a añadir algo a nuestro perdón.... que sea el Evangelio.

"Perdón... soy una pecadora y esas palabras salieron de mi corazón; perdóname por haber pecado contra ti."

La Palabra de Dios dice,

"En las muchas palabras no falta pecado;
    Mas el que refrena sus labios es prudente." Proverbios 10:19


"Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada;
    Mas la lengua de los sabios es medicina." Proverbios 12: 18

"La blanda respuesta quita la ira;
    Mas la palabra áspera hace subir el furor.
   
La lengua de los sabios adornará la sabiduría;
    Mas la boca de los necios hablará sandeces." Proverbios 15: 1-2

Ahora, examinémonos a nosotros mismos... ¿cómo pedimos perdón a Dios? ¿También nos atrevemos a traer excusas ante Él?

Bajo sus alas,

Becky


  

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Nuestro Proyecto de la Semana - Botánica-

>> 14.1.11

Esta semana nuestro proyecto de Botánica estuvo muy divertido, polinizamos unas flores (Lily Acapulco). Lo único que necesitas son dos flores en maceta y tres o cuatro cotonetes. Ahora solo falta esperar, observar y ver los resultados.

Les comparto las fotos, espero que las disfruten y se animen a hacerlo. (Nota: el polen de una flor se debe pasar a la otra flor y viceversa)









Cuando me acerco con el lente, cuando me detengo a ver de cerca éstas maravillas que Dios ha creado, no puedo sino glorificar su nombre y alabar al Creador de los cielos y la tierra.

Espero que este fin de semana encuentres el tiempo para detenerte y ver de cerca la creación de Dios; una flor, el cabello de tu hija, los ojos de esposo, las manos de tu hijo.... y glorifiques a Dios, por quién fueron creadas todas las cosas.

Becky.


Para ver más fotos de esta serie visita my blog de fotografía, My Daily Journey-through my lens-





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Glorifica a Dios Día a Día

>> 11.1.11

Encontré este calendario y me gustó muchísimo; es más vistoso que nada; así que, en una pared en dónde no sepas que poner, esta puede ser tu solución.

JeannieJeannie






JeannieJeannie

JeannieJeannie


Las instrucciones y la idea original las pueden encontrar aquí.

Bendiciones,

Becky

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Planeando Nuestros Días

>> 10.1.11



He estado trabajando en unas hojas para ayudarnos a planear nuestros días.

Lo único que se necesita es imprimirlas y luego; archivarlas en una carpeta.


La primera hoja está diseñada para llenarla antes del trajín del lunes; la segunda hoja es la que se va a imprimir una para cada día de la semana y la última yo quisiera llenarla los sábados, es un recuento de
la semana con varios espacios; en blanco para sus notas. Como extra añadí una hoja para tomar notas del sermón del domingo.

Aquí pueden leer como hacer lo de "Mis Tres por Cien" y otras ideas con relación a la formación de hábitos.

También hay un documento que se llama Mi Menú Semanal, en el que pueden llevar un registro de sus menús y luego moverlos en la carpeta para "darle la vuelta" a las semanas. (Les recomiendo poner estas hojas en protectores de plástico)

Para no desperdiciar papel, pueden imprimir de los dos lados de la hoja; o pueden usar el lado en blanco para repasar su versículo de memoria. ¡Anotarlo de memoria cada día es una gran ayuda!

¿Cómo pueden obtener estas hojas?

Bueno, por alguna razón misteriosa, no las puedo subir aquí, pero SÍ pude subirlas al blog de fotografía que usa otra plataforma... así que las instrucciones son las siguientes:

1. Ve a My Daily Journey -through my lens-

2. Hasta abajo de la página principal vas a ver una "caja negra" y ahí están los documentos listos para descargar.Asegúrate de bajar los que dicen .doc (si tienes Mac, puedes usar los que dicen .pages)


Un abrazo.

Becky

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Hablando de Hábitos -Tres por Cien-

>> 9.1.11

Pixels and Stories


El papel y la tinta se juntan y cuando lo hacen, nuestros recuerdos, nuestros planes, nuestras ideas toman vida y no se van al olvido. A mis hijos les digo una y otra vez, "Si no está en el calendario, no pasa"; lo mismo es con todo lo demás, nuestros planes, el versículo que queremos memorizar, el hábito que queremos cultivar, los libros que anhelamos leer... "Si no está en papel, no pasa".

Dicen por ahí que se necesitan solamente 21 días para crear un nuevo hábito... ¿qué tal si lo practicamos por cien días?, ¿qué tal si trabajamos en tres áreas en lugar de trabajar en una sola área? La idea es está:

1. Toma tu agenda o diario ahora y escribe esto en un extremo superior de cada hoja por cien días(1):

Mis Tres por Cien
1.____________________  ___
2.____________________  ___
3.____________________  ___



2. En cada uno de los renglones escribe los tres hábitos que quieres formar; tres hábitos en los cuales te quieres disciplinar; y luego, en el "mini- espacio" pon una "paloma" (check mark) cuando hayas completado ése hábito durante el día.

Creo que ésta es una idea muy buena y muy sencilla para lograr resultados reales; me encanta también que la meta es corta, y trabajas un día a la vez. Además es tan fácil y atractiva que podemos invitar a nuestros hijos a hacerlo. Quizá sería divertido si al día 25, al día 50, al día 75 y al día 100 le añadimos a nuestro recuadro una línea más que lea así:

Mi Premio__________________


Si lo prefieres puedes bajar unas hojas que ya están listas para este propósito aquí- (en inglés)

También encontré  una serie de formatos listos para imprimir (en inglés) que tienen diferentes ideas para ayudarnos a organizar nuestro día.  Mi hoja favorita es esta:

Simple Mom

Daily Docket, es una "lista diaria"  para organizarnos. El recuadro del extremo superior izquierdo  MIT's se refiere a "My Important Things"; así que ahí escribes las tres cosas que no pueden no suceder en el día; las tres cosas que necesitas hacer sin falta ese día (nota: pueden ser cosas como: "estar arreglada para cuando mi marido llegue a casa"). Del lado derecho, en donde dice "Inspiration" anotas el versículo que estás memorizando, o meditando ese día. También llevas un registro de tus vasos de agua al día, y el plan de la comida. Las instrucciones completas de como sacarle provecho a esta hoja las pueden encontrar aquí.

Bueno, me despido; voy a llenar mis propias listas...

"Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís." Colosenses 3: 23- 24



Becky

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Sí Es Posible Vivir Una Vida Disciplinada

>> 8.1.11

Parece imposible a veces romper el círculo de una vida indisciplinada. Deseamos ver cambios en nuestra rutina, pero a veces parece que solamente se quedan como deseos en lo profundo del corazón. Son pensamientos que vienen a nuestra mente al final del día..."Si tan solo me esforzara más", "Si tuviera una voluntad más fuerte, lograría esos cambios". Pero pasa un día y luego otro y cuando nos damos cuenta y volteamos y somos honestos nos damos cuenta de que no ha pasado nada porque no hemos ni siquiera empezado a hacer nada.

My Daily Journey -through my lens-


Como creyentes tenemos la esperanza de vivir una vida disciplinada porque en lugar de depender de que nuestra voluntad sea fuerte o no,  podemos depender del Espíritu Santo para vencer los pecados en nuestro corazón como por ejemplo, la pereza, la gula, la falta de oración, la falta de dominio propio, etc. No se trata de esforzarnos más para gloriarnos, sino se trata de orar y depender más de Dios.

En la 1a epístola de Timoteo 4:7 leemos,

"Ejercítate para la piedad" 
En otras versiones (en inglés)  se lee "Disciplínate para la piedad" 

Cuando anhelamos vivir disciplinadamente nuestra meta debe de ser siempre vivir piadosamente;  nuestra meta cada día (no cada 1o de Enero) debe de ser vivir un Cristianismo real, una vida diferente al mundo, una vida santa.

"...sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo" 1 Pedro 1. 15- 16

 Cuando despertamos y vemos de frente un día, podemos ver frente a nosotros una oportunidad para disciplinarnos para la piedad; y si de verdad somos creyentes, lo primero que debemos reconocer es que parte vital de esa vida disciplinada que nos lleva a la piedad es leer, estudiar, meditar y memorizar la Palabra de Dios y cultivar nuestra relación con Él.

William Barclay, en su comentario de Mateo dice,

"Nada se ha logrado sin disciplina; muchos atletas y hombres han ido a la ruina porque han abandonado la disciplina"

Martyn Lloyd- Jones en su libro "Estudios del Sermón del Monte" dice,

"Debemos disciplinar nuestras vidas, pero debemos hacer eso durante todo el año, y no solamente en ciertos momentos, o por cierto periodos. Yo debo disciplinarme a mi mismo en todo momento"
Hemos estado platicando en nuestra casa como es que una vida disciplinada espiritualmente es el camino para vencer los pecados en nuestra vida diaria; ya que, finalmente, toda indisciplina trae detrás de si misma un pecado.

Las dos disciplinas espirituales más importantes que debemos cultivar los creyentes tienen que ver con la Palabra de Dios y nuestra comunión con Él.

No podemos decir que no tenemos el hábito de leer las Escrituras; no podemos decir que no oramos por falta de tiempo; no podemos decir que somos Cristianos si no conocemos la Palabra de Dios y si no pasamos tiempo con Él en oración.

Debemos disciplinarnos para la piedad; debemos ejércitarnos para la piedad. ¡Debemos de hacer algo real al respecto!

No estoy en dónde quisiera estar, me falta mucho en muchas áreas; pero he aprendido algunas cosas que me han ayudado a cultivar una vida de oración y de estudio de la Palabra que quisiera compartirles, por si quizá les sean de ayuda.

Tiempo. Encuentra cuál es el mejor tiempo en tu día para que lo dediques a la Palabra y a la oración. Seamos honestos, hay muchas cosas que podemos dejar a un lado si es que lo queremos hacer.

Planea. Planea como vas a leer tu Biblia y asegúrate de leer TODO el consejo de Dios y no solamente los  cinco o seis libros que son tus favoritos. Aquí puedes encontrar un plan de lectura bíblica para el año,  mi esposo va a leer este año la Biblia en el orden en que los libros fueron escritos y los demás vamos a usar este registro que imprimes y vas marcando los capítulos que ya leíste da cada libro.

MatthewWeathers Bible Reading Record


Prioritiza.  John Piper dijo alguna vez y con muchísima razón:

"Uno de los grandes usos de Twitter y Facebook es probar el Último Día que la fata de oración no es por falta de tiempo"



Detente. La lectura de la Biblia no es como leer cualquier otro libro, detente para disfrutarla, para ser confrontado por ella, para meditarla, para memorizarla. Detente tres veces al día, después de cada comida. Si alimentamos nuestro cuerpo tres veces al día, ¿porqué no alimentar nuestro espíritu también tres veces al día?

Escribe. No puedo explicarles cuanto me ha ayudado tener un cuaderno junto conmigo cuando leo la Biblia; lo primero que he ganado es que no me puedo quedar dormida; me siento en una mesa a leer la Biblia y tomo notas, estoy alerta.

Memoriza. Memorizar la Palabra es la única manera de meditar en ella todo el día. Ten cuidado de no memorizar versículos aislados o fuera de contexto, es mejor esforzarnos y memorizar pasajes completos. (Puedes memorizar Filipenses, por ejemplo, memorizando aproximadamente 6 versículos a la semana por 16 semanas; o Colosenses en 52 semanas memorizando dos versículos a la semana)

Cuenta los días. Mi esposo nos dice siempre, "Hoy es nuevo, Hoy está listo para ser estrenado.  Nadie ha vivido Hoy;  es nuevecito y es para vivirlo" ¿Qué vas a hacer Hoy?

Escribe. Sí, no me equivoqué; otra vez digo "escribe". Escribe que vas a hacer HOY y al final del día que hiciste HOY para ejercitarte para la piedad. No podemos esperar  comenzar a disciplinarnos para la piedad mañana porque el mañana no lo tenemos asegurado; el mañana no nos pertenece. En tu agenda no solamente escribas lo que tienes que hacer como parte de rutina; escribe también, por ejemplo, los versículos que te estás memorizando, los que tienes que repasar. Escribe. La tinta en el papel ha sido una de las más grandes bendiciones que he descubierto en los últimos años.


Bajo su sol y por Su gracia,

Becky

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¿Propósitos para Año Nuevo?

>> 2.1.11



Lo intenté muchos años y nunca lo logré. Escribía propósitos nuevos cada año y los rompía cuando menos me daba cuenta y al pasar los meses ya ni siquiera me acordaba de cuáles habían sido los propósitos de Año Nuevo. 

No nos debería de sorprender. Nosotros somos por naturaleza infieles; por naturaleza rompemos las promesas que hacemos a otros y a nosotros mismos. Dios es el único que nunca miente; el único que cumple sus promesas.

El año pasado entendí esto; 2010 fue el primer año que no tuve propósitos ni resoluciones; las promesas en las que viví no fueron las mías, sino las de Dios. 

2010 fue también el primer año que hice algo diferente, le "puse un nombre" al año. Nada místico, ni nada que ver con "confesar o declarar" algo para el año. Simplemente un nombre, un tema, algo simple y sencillo para recordar en todo momento y glorificar a Dios. El tema del año pasado fue "Sí... Te estoy escuchando" .  Necesitaba recordarme a mi misma  que tenía que decir más veces "Sí"; más veces a proyectos; a leer cuentos en la noche; a hornear galletas y panquecitos temprano en la mañana de los sábados; a platicas en la noche; a mi marido siempre. Decir implica decir no a mi misma, a mis deseos, implica, de una manera practica,  vivir para mi familia intensamente. Aprendí  (bueno, sigo aprendiendo) a decir, a vivir diciendo, "te estoy escuchando".  ¡Cuántas veces oímos y no escuchamos! Sí... y Te estoy escuchando fue el tema del año pasado; y no lo dejo en el cajón guardado; este año voy  a seguir trabajando en esa área.

2011 está aquí, un nuevo año que para nosotros implica un año de cambios, un año de cosas nuevas, un año de muchas expectaciones y un año en el que vamos a tener que aprender como familia a no afanarnos por el día de mañana. Es un año en el que cada día vamos a tener que vivirlo intensamente, confiando el mañana en manos de Dios y recordándonos que el mañana no nos pertenece. Después de orar, leer el libro de La Santidad de Dios de R.C Sproul y platicar con mi marido, he decido "nombrar" este año "Viviendo en lo Sagrado." ¿Qué es esto? es vivir cada día, cada momento sabiendo que a causa de que Dios ha venido a mi vida; gracias a que mi vida está en sus manos y mis tiempos están en sus manos, vivo en lo sagrado. ¿No es así cómo deberíamos de vivir siempre los creyentes? ¿Teniendo a Dios como centro de nuestra vida? Los verdaderos creyentes vivimos siempre desnudos ante un Dios Santo.  En la cocina, en la cama, en la calle, en el trabajo, en los libros que escogemos leer y la música que decidimos escuchar; en las palabras que decimos y en las que pensamos. Los momentos se acumulan, se enlazan como cuentas y forman nuestra vida. Deseo vivir así, consciente de que estoy viviendo siempre en lo sagrado.

No pretendo vivir a la expectativa de mis promesas,  ni pretendo vivir "fortaleciendo mi voluntad" para ser mejor persona este año; no pretendo poner en un altar y adorar al dios, "Fuerza de Voluntad". Pretendo vivir dependiendo de Dios; viviendo bajo su sombra; Viviendo en lo Sagrado.

"!!Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello." Santiago 4: 13-16 (énfasis mío)


Que el Señor nos conceda este año, sobre todo, vivir en santidad sin la cuál nadie verá a Dios.

Becky

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Norma y Becky

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