Aprendiendo a Dar Gracia



Estamos (mi hermana y yo) leyendo un muy buen libro titulado "Give them Grace" (Dales Gracia) por: Elyse M. Fitzpatrick y Jessica Thompson. Y lo recomiendo absolutamente a cada mamá que está tratando de educar a sus hijos de una manera Cristiana. Hay varias cosas que me han hecho pensar con respecto a la manera en que disciplino a mis hijos.

La educación Cristiana de mis hijos es una prioridad en mi vida, como estoy segura que es lo mismo en la vida de otras mujeres cristianas. Tratamos de disciplinar a nuestros hijos de acuerdo a la Palabra, con paciencia y temor a Dios; sin embargo, en el fondo de nuestro corazón, muy seguido encontramos, si somos honestas,  motivaciones equivocadas incluso cuando tratamos de hacer el bien; y nos damos cuenta de que si no dependemos de Dios cada día terminamos errando en el blanco y lastimando a nuestros hijos.

Proverbios 16:2  dice,

"Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión;
Pero Jehová pesa los espíritus"

Unas de las cosas que me impactaron y quisiera compartir (aunque no he terminado de leerlo) es lo fácil que es para los  padres Cristianos caer en la trampa de educar hijos “morales” en vez de hijos Cristianos. Si nuestros hijos crecieran siendo obedientes a nosotros, respetuosos de las reglas del hogar, de la escuela y de la sociedad; si siempre contestaran con un “si por favor” y “no gracias”; si los demás padres admiraran nuestra manera de educar a nuestros hijos y nos festejaran el buen trabajo que hacemos como padres (teniendo los aplausos del hombre y la ira de Dios), de alguna manera descansaríamos pensando que nuestros hijos van en el buen camino. Sin embargo nos estaríamos engañando a nosotros mismos y al mismo tiempo estaríamos, de alguna manera, enseñando a nuestros hijos a que pueden "hacer algo" para  merecer su salvación. Y tristemente, aunque Cristo no reine en sus vidas, ellos serían niños ejemplares, siempre bien educados. Ante este comportamiento, ¿cómo le predicamos a nuestros hijos que Cristo vino a salvar a pecadores, a imperfectos?

¿Qué tanto conocen a Cristo y qué tanto conocen acerca de Cristo? ¿Qué tanto viven para Cristo, y qué tanto viven para complacernos a nosotros sus padres? ¿Qué tanto están entrenados a seguir, y obedecer leyes y reglas y qué tanto obedecen por amor a Él que los salvó de sus pecados?

¡Qué peligro! Qué peligro en el que tantos padres caemos cuando al ver a nuestros hijos les decimos: "Eres un buen niño", cuando la Palabra de Dios dice lo contrario en Romanos 3:12

"Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno."

¡NO HAY NI SIQUIERA UNO! Ni siquiera tu hijo querido. Todos nos hemos desviado y si no nos arrepentimos, no seremos perdonados.  Cuántas veces hemos engañado a nuestros hijos sin ni siquiera darnos cuenta, predicándoles un evangelio de obras y reglas en vez de un Evangelio de Gracia.  Las reglas no traen salvación,  jamás lo han hecho, sin embargo la gracia infinita de Dios sí. La autora dice que ésto no quiere decir que no debemos darles reglas a nuestros hijos, pero es importante no perder de vista el verdadero evangelio. Cada vez que los disciplinamos, que los instruimos, tenemos delante de nosotros una oportunidad para explicarles lo que Cristo hizo por nosotros y nuestra inhabilidad de hacer lo bueno si no es por Él y Su obra en nosotros.

"Estoy aprendiendo a dirigirlos a ver su necesidad de Él y no su necesidad de hacer el bien para complacerme a mi”

Debemos decirles diario, como escribe en su libro la autora, que es lo que Dios requiere de ellos y cuando se quejen, darles el Evangelio “¡Hija mía,  prueba y ve que el Señor es bueno! (Sal. 34:8) "Dios salva a los pecadores arrepentidos, tanto a los que rompen las reglas como a los que las cumplen y se jactan de ello."

Oh, hay tanto que aprender, tanto que cambiar, tantas palabras que guardar y tantas que dar; tanto que confiar en Su gracia y no en mis métodos y reglas.

Norma

Comentarios

  1. Gulp! Tienes tanta razón, es muy facil perder la perspectiva correcta! Gracias por compartir.

    Raquel Ruiz
    rachi_love@yahoo.com

    ResponderEliminar
  2. Muy bien, mi amiga! Me gusta este libro también. (Aunque, estoy trabajando para terminar de leerlo también.)

    I have noticed these types of differences between how I was raised and how I am trying to train my kids. I really appreciate Elyse's reminder that our works do not save our children, for I fall short regularly. May God give us more grace and wisdom as we seek to be a means of grace in the lives of our children!

    ResponderEliminar

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