Empezando el Ciclo Escolar




Estamos ya de regreso! El Señor nos permitió hacer un viaje en el cual pudimos visitar amigos queridos y pasar tiempos inolvidables.

Las clases aquí, en nuestra casa, comenzaron el lunes y estamos felices; aprendiendo a danzar en el día a día con un nuevo ritmo, a un diferente tiempo. Y así ha sido cada año al empezar un ciclo nuevo, nuevas rutinas, nuevos horarios, ajustes aquí y allá... y la música sigue y a veces los pies se nos "enredan" y parece que no lograremos ajustarnos, pero al final, y casi sin darnos cuenta acabamos bailando sin tropiezos y con agilidad.

Este ciclo lo empiezo meditando en dos pasajes de la Biblia. Uno es Proverbios 23: 12,

"Aplica tu corazón a la enseñanza,
y tus oídos a las palabras de sabiduría"

Como mamás que hacemos escuela en casa, debemos recordar esto: hacer escuela en casa no es fácil, implica trabajo, esfuerzo, estudio, levantarse más temprano, irse a dormir más tarde, preparar clases, horarios y materiales además de tener la casa en orden y la comida calientita. Implica justo lo que este proverbio dice: "Aplicar nuestro corazón a la enseñanza y nuestros oídos a las palabras de sabiduría".


¿Cómo podemos aplicar nuestro corazón a la enseñanza? 

Preparándonos, estudiando lo que vamos a enseñar. He aprendido que no podemos ir mucho más adelante que nuestros hijos en todas las materias, pero sí podemos ir, al menos, un día adelante.

Aplicamos nuestro corazón a la enseñanza cuando amamos enseñarle a nuestros hijos; cuando anhelamos ser la portera que tiene la llave para entrar a lugares maravillosos nunca antes visitados por ellos; cuando amamos lo que hacemos y disfutamos aprender junto con ellos.

Aplicamos nuestro corazón a la enseñanza cuando al no saber una respuesta, vamos junto con nuestros hijos a libros a encontrarla. Aplicamos nuestro corazón a la enseñanza cuando no tenemos miedo de decir "no se"   vamos a estudiarlo ahora mismo.



Y ¿cómo es eso de aplicar nuestros oídos a las palabras de sabiduría?

La fuente real e infalible de toda sabiduría es la Palabra de Dios. Solamente en ella podremos encontrar sabiduría.

Cuando pienso en que debo aplicar mi corazón a la enseñanza, reconozco que sería imposible hacerlo sin la sabiduría de Dios.

¿Cómo podemos atrevernos a salir a enfrentar el día, el arduo trabajo de enseñar a nuestros hijos sin antes haber bebido del río de agua viva que es la Palabra de Dios?, ¿Cómo no vamos a desmayar y titubear en nuestro llamamiento si no pasamos tiempo con Dios antes de enfrentar lo que el día traerá consigo?

El otro pasaje en el cuál he estado meditando también está en Proverbios y de ese hablaré en otro momento, cuando encuentre un ratito para hacerlo.



Comentarios

  1. Hermoso post Becky, tanta razón!
    Feliz regreso a Clases!
    Que Dios les llene de Bendiciones!

    Ivonne Paor de Homeschooling México

    ResponderEliminar
  2. Gracias Becky por este Post. Yo ya lo anuncié en Homeschooling,pero despues ví que tú tambien lo habías anunciado ,vale la pena que muchas mamás lo lean .
    Que tengan un lindo inicio de año.
    Te quiero mucho.

    ResponderEliminar

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